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sábado, 27 de agosto de 2011

La dama (La Plata)

"Esta ciudad tiene más radiotaxis que sentimientos - leí una vez en un muro de La Paz-; y ocurre también en esta ciudad, todas las grandes ciudades parecen tener más radiotaxis que sentimientos, lo que pasa es que uno inevitablemente se enamora de la ciudad en la que habita, sobre todo porque uno encuentra en ella habitantes que lo reconcilian a uno con el mundo" - contaba Ismael Serrano en un concierto, al finalizar su tema "ya llegó la primavera".
 Ah, pero esta ciudad tiene sentimientos. Y radiotaxis, si, pero esta ciudad siente como mujer. Como buena mujer, abrió sus puertas una vez, ¡ay que calor hacía ese día! El horizonte recortado por el concreto y medio gris, el aire caliente, y esta mujer me dejó entrar, y me puso una mano en el hombro como una mamá. Un taxista no quiso llevarme, tu valija es muy grande, me arruinás el tapizado, pero ella dejó que yo conservara el  equipaje más grande que traía, mi sueño, y yo te ayudo a cumplirlo, me dijo, en medio de un bocinazo, y me advirtió con el rojo del semáforo que las mujeres nunca se despiertan iguales dos días seguidos, y es verdad, porque algunos dias se despierta niña, traviesa, y me esconde las ganas, y la fuerza, y la voluntad, y se encapricha y  deja relojes y zapatillas y boletos de colectivo tirados en el piso y me hace tropezar muchas veces. Pero la perdono, porque hay otras tardes en que es una amiga, y me presenta gente, otros huéspedes como yo, y nos ceba unos mates y hace que conversemos de ese sueño que trajimos hace algunos años. Hay que verla cuando se viste de gala, se pone tacos, se pinta la boca, y me lleva a pasear por la noche, y al día siguiente se levanta conmigo con el maquillaje corrido y juntas nos acordamos de las luces, y juntamos los vasos, y nos reimos con sonrisas pícaras, y qué buena noche. Los peores días son cuando se despierta gris, a ese humor no hay con qué darle, y llueve, y a veces hasta tira piedras, y me moja el sueño, y para qué estoy acá, y me canso, y estoy harta, y encima hay viento, y llueve, y ya que está lloramos las dos. Pero esta mujer es impredecible, y sin previo aviso, se corren las nubes, y la humedad mata, y hay mosquitos, pero a vos nada te cae bien, aunque como buena anfitriona me rescata el sueño del rio que se formó en el cordón de la vereda para que lo seque al sol, y lo mire un rato como se mece escurriéndose, y me acuerde de cómo me sentía el primer día de nuestra convivencia, y ahí abro la ventana, y pongo música, y caliento el agua y ahora ya es mi hermana de nuevo, que se sienta conmigo a leer. ¿Y cuando se enamora? Ay, ahí sí que la desconozco, es temprano, hoy termino este capitulo, capaz mañana lo vea y pueda hablarle, ¿ya es de noche? y el resumen es una mancha de resaltador, ni idea lo que leí, y las horas se van en suposiciones con la chica de la habitación de al lado, me acuerdo que me la presentó un día en un recreo, bueno, vamos a dormir, y caray, son las 3 de la mañana ya, mañana se lo decís y listo, y cuando no le digo nada, y pasa todo al revés,y encima empiezo a extrañar la que se levanta contrariada soy yo, y ella me alcanza un pañuelo, y suerte que me presentó a los otros huéspedes, ay hermanos, necesito hablar, y hablamos horas, y me dicen lo que no quiero escuchar, y me secan las lágrimas y cuando se van yo la miro y le agradezco con un gesto. Cuando se queda dormida es lo peor, porque generalmente se queda durmiendo los domingos, y encima parece que todos los demás se duermen también, y la calle está vacía, que muerto que está esto, y que lejos estoy de casa, y viene la depresion y la música para cortarse las venas, que cosa, que sueño pesado que tiene, a veces le dura hasta el lunes, y yo acá desvelada. Y cuando es de noche, tarde, tengo que leer tanto, no tengo ganas, ya fue, me tiro a dormir, no voy nada, me querés decir quién me mandó, pero ella que ya pasó por eso muchas veces, me hace un café caliente, dale, vos podés y se queda despierta conmigo. Creo que la cara más interesante de esta mujer es cuando se transforma en musa, y con los chicos nos ponemos a filosofar y agarrate, y si los chicos no están, en el cajón ella guarda hojas en blanco, y yo me siento tranquila y emocionada y dibujo y escribo, y ahí está todo bien... porque yo tambien soy mujer, las dos, la ciudad y yo somos mujeres, y ella me entiende, y yo la mayoría de las veces también, y si no no importa, es como una madre, como una hermana, como una amiga, porque está siempre, y quedate tranquila, yo tengo guardado el sueño, y si me olvido por qué estoy acá, siempre puedo leer esto, y ahí nos entendemos de nuevo, y sintonizamos, vamos, a cumplir el sueño, que vale la pena, dicen, y ella me ayuda, no importan los mosquitos, ni las baldosas sueltas, ni el tiempo que tarde, nunca me voy a olvidar de esta anfitriona de oro que me tocó, porque el día que cumpla el sueño, y me vaya, sé que ella va a abrir todos los días la ventana de mi habitación para cuando vuelva a verla, pero no pienses en eso ahora, todavía falta, y dale, que hoy me levanté de buen humor...



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